Padre e hijo se ahogaron al cruzar a nado el río Pilcomayo
CLORINDA– Un hombre de 43 años y su hijo de 18, ambos argentinos, fueron hallados ayer sin vida por rescatistas del Cuerpo de Bomberos y vecinos del B° 25 de Mayo, después que ambos desaparecieran en aguas del río Pilcomayo la noche anterior, aparentemente cuando intentaban cruzar nadando hacia la orilla paraguaya.
De acuerdo a los testimonios recabados en el lugar de la tragedia, en Costanera Entre Ríos y Miguel de Güemes, en los bajos de la capilla Ma. Auxiliadora del B° 25 de Mayo, poco antes de la medianoche del lunes, Heber Benítez, 18 años, estudiante del CENS 123 llegó a la orilla del río, en el lado argentino, y pidió ayuda a su padre Juan Benítez de 43, para cruzar el muy crecido espejo de agua, de unos 50 metros de ancho.
Todo parece indicar que el hombre de 43 años, se arrojó al río desde la orilla paraguaya de Beterette Cué para ayudar a cruzar a su hijo, y en el medio del curso de agua, tuvo algún percance por lo que pidió ayuda a su hijo que se encontraba en la orilla argentina. Heber se metió al agua con la ropa y calzado puesto y en el intento por salvar a su padre, ambos se perdieron en el fondo del río pereciendo ahogados. Lo singular del caso es que la concubina del occiso, y madrastra del menor desaparecido, sólo dio aviso del hecho al día siguiente, cuando pidió a sus vecinos que busquen a sus familiares presumiblemente ahogados.
Así fue como dos canoas con cuatro voluntarios, todos lugareños, iniciaron un rastrillaje con rudimentarios elementos en el lecho del Pilcomayo. A las 10.30, las sospechas que confirmarían la tragedia cobraron fuerza al ser hallada la mochilla del joven estudiante.
A esa hora, ya habían llegado al lugar el jefe de la UR-3 comisario mayor Lionel Espínola, y el segundo jefe comisario mayor Roberto Gómez, además del jefe de la Comisaría Oficial Ildefonso Vera, Manuel Ruiz Díaz.
Para las 11.30, personal del Destacamento de Bomberos de Clorinda dio con el cadáver de Juan Benítez, confirmándose plenamente el lamentable suceso. Una hora después, los voluntarios que seguían la búsqueda en un par de canoas, dieron con Heber Benítez, lo que puso fin a la dramática jornada que se vivía a orillas del Pilcomayo.
Notificados de la tragedia, llegaron al lugar el juez Santos Gabriel Garzón y el secretario Dr. Pablo De Philippis, además de la forense judicial Dra. Mirta Pantich. Ambos cuerpos fueron derivados a la morgue del hospital, donde la autopsia confirmó “asfixia por sumersión”, como causal de ambos decesos. El secretario de Gobierno del municipio, Eduardo Antonio Fleitas, facilitó a través de Acción Social, los féretros en los cuales los restos de padre e hijo, fueron conducidos para un breve responso en la Capilla Ma. Auxiliadora, y de inmediato, al Cementerio La Piedad, en medio de una profunda congoja de los lugareños.
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